ANDANZAS

un whisky, una cerveza, un cigarro.

martes, septiembre 29, 2009

29 de septiembre de 2009

Mi espalda se refleja en la del insecto, la del insecto de refleja en la mía, somos dos y nunca uno mismo. Yo dependo de el y el depende de mi, pero nuestros destinos no están unidos. El mundo gira para recordarnos nuestra nuestra existencia del otro. Mi cara no es la del insecto, ni la de el la mía, reímos cuando el otro llora, lloramos cuando el otro ríe y cuando es momento de decir adiós no decimos nada, nos damos la vuelta, nos damos la espalda y mi espalda se refleja en la del insecto, es incierto si la suya se refleja en la mía.

No hay un solo yo, hay muchos y al mismo tiempo.

¿Tengo derecho a conferirme el beneficio de la duda?
Supongo que el volver a escribir tiene bastante que ver con hablar sobre mi, sobre lo que me esta pasando en este momento, en ese cliche, esa eterna respuesta del aquí y ahora.
Se me apareció, alguien, de nuevo y no me puedo conferir el beneficio de la duda, ya no tengo ese derecho, ya no me lo merezco. Esta claro que si estoy dudando es para acabar con el sentimiento, pero ¿como acabo con el divagar?
Quisiera que fuera el amor de mi vida, quisiera muchas cosas, pero no tengo que sofocarme. Siempre he tenido esa sensación de que me sofoco, de esa relación sanguínea que fluye lenta y roja y ella es una corriente pura que se apareció. ¿Por que dudo? ¿por que únicamente cuando estoy con ella es que siento que la amo? ¿por que siento la necesidad de tragedia?
Es el amor de mi vida, pero, ¿quien puede afirmar eso? no vivimos lo suficiente como para comprobarlo.